El Sr. Leighton es un hombre fuera de lo común. Es profesor en una escuela primaria, un trabajo que por lo general es ejercido por mujeres, en una pequeña escuela primaria rural de Santa Elizabeth, Jamaica. De hecho, el Sr. Leighton cuenta en broma que cuando recién lo conocen, muchos de sus alumnos lo llaman "Srita. Leighton". Pero eso no lo incomoda, porque él sabe que él está haciendo un trabajo muy necesario. De hecho, a Jamaica le vendría bien tener más profesores de primaria para que sirvan como modelos a seguir para los muchachos. Un número impactante de los varones de esta minúscula nación insular no saben leer y muchos acaban por abandonar la escuela primaria. En las escuelas de Jamaica, los niños se están quedando atrás de las niñas al aprender y la brecha es alarmante.
El Centro para la Excelencia en Capacitación de Docentes (CETT, por sus siglas en inglés) de Jamaica tuvo un papel primordial en que el Sr. Leighton se convirtiera en profesor. Él originalmente había planeado estudiar administración de empresas; pero, durante sus estudios en una universidad local, conoció a la Sra. Wint, una especialista en lectura del CETT, que lo animó a que se hiciera profesor. Tras dos años como profesor CETT, el Sr. Leighton está seguro de que su vocación es la docencia. El participar en el programa CETT no sólo consolidó sus aptitudes de enseñanza, también le ayudó a transformar su aula en un lugar más divertido y productivo.
Al enseñarle prácticas de enseñanza eficaces, la Sra. Wint ayudó al Sr. Leighton a manejar situaciones difíciles en el aula. Y sus esfuerzos han rendido resultados fantásticos. Ella trabajó con él para desarrollar estrategias de enseñanza que llevaron a que todos los alumnos de tercer grado del Sr. Leighton aprobaran la evaluación de estándares de lectura — ¡por dos años consecutivos! El Sr. Leighton orgullosamente presume que “ninguno de mis alumnos, ni siquiera los varones, se quedaron atrás". Esto incluye a Rogari, uno de los alumnos más problemáticos del Sr. Leighton que nunca se interesó mucho en aprender en general y especialmente en aprender a leer. Con la ayuda del CETT, el Sr. Leighton descubrió cómo hacer que la lectura fuera divertida y Rogari acabó por interesarse. Esto hizo una diferencia enorme en la vida de Rogari. Ahora lee a nivel de primer grado.
Aprender a leer le abrió un mundo de oportunidades a Rogari, quien de lo contrario se hubiera quedado atrás en sus clases sin poder aprender otras materias. Muy probablemente hubiera sido uno de los niños que acaban por abandonar la escuela. “El CETT me enseñó como explicarle [el aprendizaje de la lectura y escritura] a los alumnos. Rogari estaba dispuesto a escucharme y cambió”, declaró el Sr. Leighton.
“En el CETT te enseñan a ser más abierto con los alumnos”, explica el Sr. Leighton. También dice que el programa CETT lo ha distinguido del resto de los docentes porque le ha dado las herramientas, capacitación y recursos necesarios para convertirse en un mejor profesor. Los alumnos del Sr. Leighton tuvieron tan buen desempeño el año pasado que el calificó para asistir a un taller CETT de tres días de duración en Ocho Ríos, Jamaica, junto con otros profesores ejemplares del CETT en el Caribe. |