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María Elena Fonseca enfrentaba un gran dilema. Era una profesora de sexto grado con amplia experiencia, pero el director de la escuela le pidió que ahora impartiera segundo grado. Maria Elena sentía ansiedad porque en realidad no sabía cómo se trabaja con los niños de los primeros grados. Ella confiesa que su primer año como profesora de segundo grado no le fué muy bien, pero le pidieron que continuara enseñando al segundo grado al año siguiente. Ella intentó impartir lectura y escritura a los niños pero nada parecía funcionar. A pesar de sus mejores esfuerzos, los niños se aburrían, no aprendían y ella estaba perpetuamente frustrada.
Todo esto cambió cuando María Elena fue capacitada por el Centro de Excelencia para la Capacitación de Maestros (CETT, por sus siglas en inglés) de Nicaragua. Al principio, estaba escéptica en cuanto a la capacitación. Ya antes había asistido a otras sesiones de capacitación y no habían sido provechosos. Ella pensaba, “¿Por qué tenemos [los profesores] que vivir adoptando las nuevas modas en métodos de enseñanza que nos traen”? Pero el hecho de que sus estudiantes no aprendían hizo sentir a María Elena tan desesperada, que comenzó a probar en el aula algunas de las cosas que había aprendido.
Quedó sorprendida con la inmediata y positiva reacción de los niños a su nuevo “estilo de enseñanza”. La ejecución de algunas de las nuevas técnicas era difícil pero la asesoría dentro del aula que recibió del capacitador del CETT en verdad ayudó a María Elena a mejorar su enseñanza. “Esa es la gran diferencia con la capacitación del CETT”, dice María Elena, “otros programas gastan enormes cantidades de dinero para instruirte fuera del aula y no ayudan dentro del aula, donde más se necesita. Después de la capacitación CETT, mis niños finalmente aprendieron a leer y escribir“. Maria Elena está muy entusiasmada con el CETT. “Tras ocho años de dar clases” dice, “Esta es la primera vez en mi vida que siento que puedo hacer una diferencia en la vida de mis niños”. Enseñándole en verdad a los niños a leer y a escribir, ya lo ha logrado.
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